INMIGRACION Y LITERATURA

Por María González Rouco


ENTRETENIMIENTOS

Fútbol


Carlos Skovgaard señala que "Los clubes River y Boca, nacieron en la Boca. River primero se llamó Rosales, en homenaje a una goleta que se había hundido. Se constituyó el 25 de mayo de 1901, según dice la placa que se encuentra en el atrio de la Iglesia de San Juan Evangelista, en la Boca. Luego, un grupo de jóvenes que practicaban futbol en el baldío de la barraca de carbón Wilson, quiso hacer del equipo un club de futbol, y lo llamó Santa Rosa, por el 30 de agosto, dia que asi lo resolvió. Los dos equipos se unieron y decidieron ponerle un nombre inglés que tomaron de unos cajones amontonados en el puerto de La Boca, y tenían escrito "The River Plate". Los colores de la camiseta fueron tomados de la bandera genovesa, que es blanca con una cruz roja en el medio".

"El club Boca Juniors también puso su placa en el atrio de la Iglesia San Juan Evangelista y dice que fue fundado el 3 de abril de 1905. Su camiseta era a rayas verticales blancas y negras, muy delgadas. Pero otro club de Almagro, tenía la camiseta igual. Decidieron hacer un partido por la tenencia de los colores y perdió Boca, que debió buscarse otros colores. Los componentes de nuevo club no se ponían de acuerdo. Entonces, uno de ellos, Juan Brichetto, que era el encargado de dar paso a los barcos en el dique de la dársena, propuso: "Mañana por la mañana, el primer barco que pase dará, con su bandera, los colores que buscamos". Todos aceptaron. El barco fue sueco: bandera azul y amarilla. Esa fue la camiseta de Boca Juniors".

"El club Boca Juniors nació en un banco de la plaza Solís, de la Boca. Su primera cancha la tuvo en Wilde hasta el año 1916. La cancha de River Plate estaba en Dársena Sud y fue su presidente José Bacigaluppi, auténtico genovés, el que decidió trasladarla al baldío de Nuñez. Desde los mismos comienzos, los encuentros de Boca y River, constituyeron el "clásico" del fútbol argentino" (1).

Los argentinos de ascendencia polaca de El libro de los recuerdos organizaban partidos de fútbol en la casa: "Cuando se jugaba en el vestíbulo, todos los movimientos del partido eran muy contenidos. Se jugaba con inteligencia y precisión, el control reemplazaba a la potencia y siempre se rompía algo. (...) En el fondo había un gran espacio vacío donde se podía jugar al fútbol maravillosamente. En Polonia, en las aldeas, antes de la Primera Guerra, no se jugaba al fútbol, y sin embargo el abuelo Gedalia no se había opuesto cuando Silvestre, con ayuda de su amigo Verbo Cópula, consiguió los palos y se pasó todo un fin de semana instalando los arcos" (2).

En Barracas, el hijo de armenios juega "al fútbol en el baldío de la esquina, con una pelota de trapo o de goma... según las disponibilidades de alcancía. Ese terreno pertenecía a los chicos del barrio durante los días hábiles. Los sábados y domingos era territorio de los mayores que jugaban con una pelota de cuero n° 5, como la que pateaban los jugadores de la primera división" (3).

En Mendoza, Alcides Bianchi y sus amigos jugaban a la pelota: "En el barrio teníamos dos 'canchas' para jugar a la pelota -recuerda-. Una estaba ubicada al fondo de la quinta de papá, sobre la calle Civit y la otra al lado de la carnicería de Don Molinuevo, a media cuadra de casa, sobre la Cmte. Torres. Teníamos fijada una hora para hacer los partidos en las tardes, cuando ya habíamos hecho los deberes de la escuela. Allí nos juntábamos los chicos del barrio, de distintas edades, formando los dos equipos y generalmente a los más pequeños nos tocaba ser arqueros" (4).

Notas
1 Skovgaard, Carlos: "Italianos en la Argentina".
2 Shua, Ana María; El libro de los recuerdos. Buenos Aires, Sudamericana, 1994.
3 Bedrossian, Eduardo: op. cit.
4 Bianchi, Alcides J.: Aquellos tiempos... Buenos Aires, Marymar, 1989.



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Así se entretenían los inmigrantes y sus hijos en la nueva tierra, en los momentos en que descansaban de esa dura tarea de "hacer la América".



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