INMIGRACION Y LITERATURA

Por María González Rouco

COSTUMBRES


"La Capital Federal, en 1936, tenía el 88% de extranjeros o hijos de extranjeros -afirma la socióloga Susana Torrado. Es decir, entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX era un pedazo de Europa en la Argentina" (1). La actriz Rita Cortese recuerda la presencia inmigrante en la sociedad: "Cuando yo era chica, los inmigrantes europeos eran algo vivo y cercano. Tanos y gallegos, como decíamos, estaban allí, al lado nuestro, en la calle, en el barrio. Pesaba su manera de ser y de hablar, sus costumbres, comidas, espectáculos. Formaban parte de nuestra vida cotidiana" (2).

De sus países de origen trajeron los inmigrantes sus costumbres, las que perduraron en la nueva tierra. La crianza de los hijos, la celebración de los acontecimientos familiares, diferenciaban a las colectividades y, aún hoy, se siguen observando los mismos lineamientos que hace décadas, aunque influenciados por el medio en que se desarrollan.


Notas
1 Roffo, Analía: "La familia argentina se diseñó contra toda presión", en Clarín, 27 de febrero de 2000.
2 Gaffoglio, Loreley: "Me acordé de un viejo amor", en La Nación, Buenos Aires, 21 de julio de 2002.


La ética
La solidaridad
Hijos, nietos
Contar
Cantar
Festejos familiares
Año Nuevo
Carnaval

 

La ética, la solidaridad, el amor por los más pequeños, el respeto por los mayores, el recuerdo de quienes quedaron en la tierra natal, el contar y el cantar, son las constantes en las costumbres inmigrantes, que aún perviven en los descendientes americanos.



Ir a la página principal de Inmigración y Literatura

Ver otras notas de la misma autora