INMIGRACION Y LITERATURA

Por María González Rouco


QUE COMIAN

En el conventillo


Según lo que comían, Santiago de Estrada podía reconocer la procedencia de los habitantes de los conventillos: "Encienden carbón en la puerta de sus celdillas los que comen pucheros: esos son americanos. Algunos comen legumbres crudas, queso y pan: esos son los piamonteses y genoveses. Otros comen tocino y pan: esos son los asturianos y gallegos. El conventillo es el reino de la ensalada cruda" (1).

En La isla se expande, de Carolina de Grinbaum, la pequeña protagonista evoca sus sensaciones ante la comida de una familia italiana: "Mi olfato hambriento extendía los tentáculos a fin de transferir los perfumes de la comida cercana, hasta mi desabrido plato. Escudriñaba las sopas que deglutían, el caldo sustancioso rumoreante como las olas del mar, los enormes fideos dedalito que flotaban como infinidad de barcos veleros, el abundante queso rallado, que esparcían como lluvia generosa -esa lluvia que deja un olor feliz sobre las tierras secas".

También habla de la judeo-polaca, quien "En un afán constante por tratar de alimentar y alegrar a la familia, la señora Matilde -ése era su nombre- pasaba largas horas dentro de la cocina, manipulando ollas y sartenes de las que finalmente extraía los mejores manjares elaborados a la manera europea" (2).

El protagonista de un cuento de Korovsky, en un conventillo de La Boca, "Al mediodía bajaba a otro cuartito, donde había unas quince personas más, y comía lentejas en platos sucios, al igual que la cena" (3).

La arqueología nos ha proporcionado recientemente datos acerca de la alimentación de los inmigrantes de clase baja: "Schavelzon asegura que en una excavación en lo que era un conventillo, en las calles Defensa y San Lorenzo, descubrieron una gran diversidad alimentaria que, en teoría, tenía que ver con los inmigrantes de distinto origen que lo habitaban. 'Comían cuises, avestruces y lagartos', informa. Y no tanta carne vacuna: muchas de las vacas eran salvajes y su carne, muy dura" (4).


Notas
1 Estrada, Santiago: Viajes y otras páginas literarias. 1889. Citado por Jorge Páez en El conventillo, Buenos Aires, CEAL, 1970.
2 Grinbaum, Carolina de: La isla se expande. Buenos Aires, ig, 1992.
3 Korovsky, Santiago: op. cit.
4 S/F: "Basureros del pasado", en Clarín Viva, Buenos Aires, 9 de enero de 2000.



En la tierra natal
En la travesía terrestre
En el barco
Abundancia americana
En el Hotel de Inmigrantes
En el conventillo
En los barrios
En el interior

 

En la pobreza o en la abundancia, los inmigrantes mantuvieron la tradición culinaria como una forma más de vincularse a la tierra añorada, de preservar su cultura, y de transmitirla de generación en generación, al tiempo que veían en la cocina nativa un medio para diferenciarse en una sociedad cosmopolita.


Ir a la página principal de Inmigración y Literatura

Ver otras notas de la misma autora